Sheinbaum destaca 22 reformas constitucionales y reafirma no intervención en el aniversario de la Constitución
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que el país jamás entregará sus recursos naturales: “México no se doblega, no se arrodilla, no se rinde y no se vende”.
Durante la ceremonia conmemorativa del 109 aniversario de la Promulgación de la Constitución Política de 1917 y en un contexto de exigencias del Gobierno de Estados Unidos hacia México, la mandataria reiteró su compromiso con la defensa del territorio, los recursos y los principios que definen a México como nación soberana.
“Quiero leerlo para que quede claro. El artículo 40 dice que el pueblo de México, bajo ninguna circunstancia, aceptará intervenciones, intromisiones o cualquier otro acto desde el extranjero que sea adverso, desintegre nuestra independencia y soberanía, como golpes de Estado, elecciones manipuladas o violaciones del territorio mexicano, ya sea por tierra o por aire”, advirtió la mandataria federal.
En el Teatro de la República en Querétaro, sede del Congreso Constituyente de 1916-1917, y ante los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), los secretarios de su gabinete legal y ampliado y las presidentas de la mesa directiva del Senado, Laura Itzel Castillo, y de la Cámara de Diputados, Kenia López, la mandataria destacó la defensa y soberanía de México.
En su discurso, que duró casi 20 minutos, hizo un repaso de los avances alcanzados hasta la fecha y aseguró que la Constitución “ha recuperado en gran parte su esencia”, gracias a las reformas impulsadas desde que la “Cuarta Transformación” asumió el gobierno hace siete años, período en el que se han logrado 22 reformas constitucionales y 50 reformas a leyes secundarias.
“Es pertinente recordar la historia y con ello afirmar que México no regresará al régimen de privilegios y corrupción. México tampoco regresará a ser colonia ni protectorado de nadie. Y México no entregará nunca sus recursos naturales. Por ello, con entereza y fieles a nuestra historia, decimos con fuerza: México no se doblega, no se arrodilla, no se rinde y no se vende. ¡Que viva la Constitución de 1917! ¡Que viva el pueblo de México!”, exclamó la mandataria.
Sheinbaum expuso que la Constitución de 1917 transformó de raíz la relación entre el Estado, la economía y la sociedad, expresó un proyecto de nación, profundamente social, soberano y democrático.
Pero señaló que “tiempo después la historia volvió a ser torcida” y durante 36 años “el régimen neoliberal” en nombre de la modernidad se impulsó “un modelo que debilitó los derechos sociales (…) se intentó borrar el sentido social de la Constitución millones fueron nuevamente relegados mientras una minoría acumuló privilegios, se quiso convencer al país de que la soberanía era un estorbo y que la patria era una palabra vacía”.
Por eso agradeció a diputados y senadores de la llamada “Cuarta Transformación” por haber aprobado los cambios legales propuestos con la llegada de Morena al gobierno y con los cuales, aseguró, se recuperó “el sentido social de la Constitución de 1917, que rescata los derechos del pueblo y que reafirma que la soberanía no se negocia, se defiende”.
Mencionó 16 de las reformas y cómo se oponen a lo que existía. Destacó como la número uno la reforma al Poder Judicial, la creación de la Guardia Nacional dependiente de la Defensa Nacional (Sedena), la prohibición de siembra de maíz transgénico, reformas contra el nepotismo, entre otras.
E insistió en que en las próximas semanas se aprobará la reducción de la jornada laboral a 40 horas.
Ante la mandataria, el ministro presidente de la SCJN, Hugo Aguilar Ortiz, destacó cómo la Constitución ha avanzado para reconocer la pluriculturalidad, a los pueblos y comunidades indígenas y sus derechos y está por presentarse la reforma secundaria, con lo que “nuestro país será la primera vez que exista una ley en la materia”.
Al igual que la mandataria, destacó también la reforma judicial “puso fin a la época en que la justicia era para unos cuantos” y le da legitimidad y cercanía a los nuevos juzgadores.
“Estamos en la etapa de un poder judicial de reconciliación”, dijo el ministro.
En la ceremonia, por primera vez en la historia tres mujeres hicieron uso de la palabra: la presidenta Sheinbaum, la presidenta de la mesa directiva del Senado, Laura Itzel Castillo y la diputada Kenia López Rabadán, presidenta de la mesa directiva de la Cámara de Diputados.
En su mensaje, Castillo Juárez, de Morena, festejó: “hemos actuado como un verdadero Congreso Constituyente” debido a las reformas impulsadas en los últimos años.
“La transformación es impulsada por las fuerza de las mujeres por eso nos enorgullece decir junto a ella de que llegamos todas”, dijo.
La oposición pide diálogo
Por su parte, los panistas Mauricio Kuri, gobernador, y Kenia López, presidenta de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, expresaron su respaldo a la mandataria, pero solicitaron una reforma electoral de consenso.
La legisladora planteó la necesidad de acuerdos en las reformas legales que requiere el país.
“Lo reitero: nuestra Constitución debe ser el instrumento para pacificar a México. Para lograrlo, debe existir un acuerdo incluyente, sin filias ni fobias; que represente también al que piensa distinto. Que sea reflejo del todo y no de un pensamiento dominante”.
Se pronunció porque la Constitución sea “un campo neutral de acción común para todos los poderes del Estado mexicano, para todas las fuerzas políticas. Un campo de acción que comprometa, pero que no confunda la lealtad con el unísono que aturde”.
Frente a una posible reforma electoral, “es importante enfatizar que la democracia es necesaria para garantizar, en el ámbito nacional e internacional, la certeza, el desarrollo y la prosperidad” dijo López Rabadán.
Planteó además que la discusión de la reforma electoral pondrá estos valores a prueba: “respetar la Constitución, en su esencia, implica necesariamente cuidar el equilibrio de poderes, la pluralidad y la representación”.
Kuri, el mandatario estatal recodó el escenario internacional y declaró que México enfrenta “como nunca antes desde 1914 o 1916 el acoso a nuestra soberanía: “¡Que quede bien claro, México no acepta dictados extranjeros, no admite instrucciones de nadie, no pacta su integridad y jamás, jamás más nuestra dignidad, por lo que arengó en apoyo a la presidenta: “no está sola”
“Ante los poderes de la unión y la representación política de la República con la totalidad de los poderes constituidos, le refrendamos, doctora presidenta, no está sola. Cuente con nosotros. Lleve firme el timón que Juntos, vamos a superar la tempestad”.
Pero sobre la reforma electoral pidió que no sea un asunto que divida. “reformar las leyes electorales no debe distanciarnos, sino aproximarnos al ideal revolucionario del sufragio efectivo.
“Para que el sufragio sea efectivo debe ser libre. Que cada ciudadano omita su voto sin presiones ni coacciones, que el voto no tenga precio ni se condicione a políticas públicas, que el sufragio sea el mandato ante las autoridades”.
Kuri agregó: “la segunda parte de la ecuación es que la organización de las elecciones, que quienes cuenten los votos sean también independientes, libres, neutrales, en una palabra confiables. Que nuestra historia funcione como lección y no como destino. No debemos volver a lo que con tanto esfuerzo superamos el México del pensamiento único y las elecciones un mero trámite formal.
“Hago un llamado a la nación, a los poderes públicos, a los partidos políticos, a la sociedad civil, acordemos la mejor reforma electoral. Construyamos el consenso. Que del diálogo surja un sistema equitativo sin sesgos, sin destinatarios, que de ahí emerja un México más libre y más democrático. Ese es nuestro destino y esa es nuestra obligación”, pidió.
En el mismo tono, dijo que recientemente se presentó en Querétaro la propuesta de reforma judicial local, acordada por consenso, y eso se requiere, “menos violencia y más paz, menos confrontación y más convivencia, menos insulto y más diálogo”.